U.S. food exports to Cuba dwindle under Bush

07.11.2007 08:54
#1 U.S. food exports to Cuba dwindle under Bush
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U.S. food exports to Cuba dwindle under Bush

HAVANA (Reuters) - Cuba will close deals for Canadian wheat and Vietnamese rice at the annual trade fair in Havana that opened on Monday, while U.S. food sales dwindle.

American vendors and Cuban officials blamed the tightening of U.S. financial sanctions against Communist Cuba, a policy U.S. President George W. Bush reaffirmed two weeks ago.

"Vietnam gives them credit, we don't," said Marvin Lehrer, the USA Rice Federation's director for Latin America, as he handed out hot samples of chicken-flavored long-grain rice.

Sales of U.S. rice to Cuba dropped to 80,000 tones last year from 175,000 tonnes in 2005 and prospects are not good for this year, Lehrer said.

During the fair, Cuba's food import agency Alimport will buy 200,000 tonnes from Vietnam under a contract worth $100 million, its president Pedro Alvarez said.

Seven years ago, the U.S. Congress allowed agricultural sales to Cuba as an exception to the trade embargo enforced against Fidel Castro's government after his 1959 revolution.

Sales of U.S. food -- which Cuba must pay for in cash -- have totaled $1.8 billion, but business peaked in 2004 when the Bush administration made transactions harder by requiring payment before shipment. Sales peaked at $392 million in 2004 and declined to $340 million last year.

Cuba has turned to Brazil, Argentina and Canada for grains, soybeans and chicken, said Alvarez, who will sign a contract for 150,000 tonnes of Canadian wheat on Tuesday.

...
http://www.reuters.com/article/email/idU...0071105?sp=true

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08.11.2007 08:11
#2 UN praises Cuba's ability to feed people
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Rey/Reina del Foro

UN praises Cuba's ability to feed people
By WILL WEISSERT
Associated Press Writer

HAVANA --
A U.N. food expert hailed Cuba as a world model in feeding its population, some 18 years after the collapse of the Soviet Bloc ravaged the island's economy and sparked widespread hunger.

Jean Ziegler, who has been the United Nations' independent investigator on "the right to food" since 2000, spent 11 days in Cuba on a fact-finding mission, meeting with top officials and chatting up farmers, state managers and ordinary Cubans waiting in line for food allotted by ration cards.

"We haven't seen even one malnourished person" - a rare feat in much of poverty-stricken Latin America, Ziegler said Tuesday. "The right to being fed is the priority, without a doubt."

Cuba is one of 32 countries that include the "right to food" in their constitutions, and fewer still - including Brazil, Latin America's largest economy - meet pledges to provide food to all their citizens, he said.

Ziegler, who visited two prisons in Havana to ask inmates about their daily diets, did not address human rights concerns over the arbitrary imprisonment and alleged abuse of political prisoners and critics of the island's one-party government.

Despite a 46-year U.S. embargo against the communist-run island, Cuba has found ways to ensure its population does not go hungry, Ziegler said. "Cuba always invents an answer," he noted.

Widespread daily shortages continue to frustrate Cubans, and the government blames those - and nearly all other - problems on the embargo. Yet since 2000, Cuba has been able to purchase food and agricultural products from the U.S. on a cash basis.

The island still struggles with major deficits in food production, and relies too much on foreign imports, Ziegler said. But the related need to improve production capacity has been addressed more openly since July, when interim leader Raul Castro encouraged people to seek ways to improve efficiency in farming and other sectors.

Raul Castro has governed Cuba since July 2006, when emergency intestinal surgery forced his brother Fidel to step aside.

In the early 1990s, Cuba was forced to adopt wartime-like austerity measures after the Soviet Union collapsed and the island's gross domestic product plunged by 35 percent.

Ziegler's visit marked the third time a U.N. special investigator has been invited to the island since 1998. The Geneva-based U.N. Human Rights Council appoints outside experts like him to investigate specific countries or subjects, giving them wide latitude in their reports.

http://www.miamiherald.com/948/story/298521.html

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08.11.2007 08:35 (zuletzt bearbeitet: 08.11.2007 08:37)
#3 RE: U.S. food exports to Cuba dwindle under Bush
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Forums-Senator/in
http://taniaquintero.blogspot.com/

De los consejos a la realidad


A López suelo llamarle “científico por cuenta propia”. Fue uno de los que coadyuvó, en el muy temprano 1965, a introducir la computación en Cuba y desde entonces domina la informática y trabaja con ordenadores, casi todos modelos desfasados y “cacharreados” por él mismo. Consciente de que no podía hacerle llegar su mensaje a toda la población, López empezó a redactar y reproducir consejos de cómo sortear el insorteable “periodo especial”.


En uno de esos consejos, López decía que si comíamos arroz blanco, frijoles negros, ensalada de tomate y un platanito, teníamos suficientes nutrientes para mantenernos en pie y no afectar demasiado nuestro organismo. Recomendaba echarle limón a las ensaladas, comer a menudo maní tostado y aunque fuera de vez en cuando una guayaba, naranja, mandarina o un mango y sugería pedirle a familiares y amigos en el extranjero que nos enviaran multivitaminas. “Si nos tomamos una tableta diaria de vitaminas y minerales capeamos el temporal”, solía decir. También aconsejaba no “coger lucha”: la cifra de cubanos muertos por “coger lucha” está por averiguar, uno de ellos fue Desiderio García, profesor en ginecología y obstetricia del hospital Hijas de Galicia, quien empezó a criar un puerco en la bañadera del cuarto de criados de su casa y convirtió en pollera el patio hogareño. Tanta lucha cogió que una mañana su corazón estalló y murió de un infarto masivo.


López conminaba a familiares y amigos a llevar una vida lo más sosegada posible; dormir la siesta cuando fuera posible y evitar pedalear a pleno sol en las pesadas bicicletas chinas (en el 90, también con asesoría de López hice un Puntos de Vista sobre las bicicletas y entre los entrevistados estuvo el Embajador de Holanda en ese momento).


Esas recomendaciones fueron de gran ayuda para mí y otras amigas mías, tan enloquecidas como yo “inventando” qué cocinar cada día. Los precios en el mercado negro se dispararon a precios inimaginables y uno no tenía reparos en comprar cualquier lata ya vencida de carne rusa o de sardinas albanas. La comida se convirtió en una verdadera obsesión nacional, al extremo que en una ocasión le pregunté a un diplomático español, si alguna vez en su vida, cuando se acostó o cuando se levantó, lo hizo pensando en qué iba a comer ese día. Por supuesto, nunca eso le ocupó ni la millonésima parte de una neurona de su cerebro. Los únicos momentos en que los cubanos lograban “quitar el plug” (desconectar) de la realidad, era cuando por las noches, si había luz, se sentaban a ver telenovelas, brasileñas o cubanas, daba lo mismo. O cuando así, con el estómago a media capacidad, se tomaban una botella de ron de mala muerte.


Lo más agobiante, estresante, desesperante, alucinante, -me faltan los calificativos- fue conseguir comida; después, con qué bañarse, lavar la ropa y limpiar la casa y en último lugar, pero no menos importante, procurar que no faltara el alcohol o luz brillante (kerosene) para cocinar. En toda la isla comenzaron a cocinar como en tiempos prehistóricos o como si se estuviera viviendo en un picnic perenne: haciendo fogatas. Se cuenta que en el interior, ante la escasez de árboles y maderas propicios, le echaron mano a muebles, puertas y ventanas y después de desguasarlos con un hacha, los convertían en leña para cocinar. Las amas de casa más afortunadas éramos las que teniamos “gas de la calle” y así y todo, sufrimos muchísimo, porque a veces era tan poco el servicio de la empresa de gas manufacturado que te pasabas hasta un día sin poder prender la candela. A veces tenías gas, pero no fósforos.



Comer o no comer


He ahí la cuestión. Shakespeare hubiera escrito mejores dramas si hubiera nacido en la isla del doctor Castro. Cuando de sobrevivir se trata, todo vale. Además de gatos y perros, otros animales comenzaron a desaparecer, incluidos algunos de los zoológicos. Raúl Rivero escribió excelentes crónicas donde “el período especial” estaba de fondo, una de las que ahora recuerdo se titula “Aura” y aparece en uno de sus libros publicados en 2003.


Hubo cubanos que les salió el cocinero que todos llevamos dentro y prefirieron hacer aportes a la gastronomía criolla. Toda una variedad de platos a partir del fongo o plátano burro surgió: “picadillo” hecho con la cáscara; “compota” para los niños y “confitura” a base de un plátano muy consumido en las regiones orientales, pero no entre los habaneros, acostumbrados a acompañar sus comidas con plátanos maduros fritos, tostones o mariquitas hechas de la variedad conocida como “vianda” o “macho”.


Los “privilegiados” que poseian especies y sazonadores en la alacena de su cocina, preparaban verdaderos menús. Nació el “arroz saborizado”, a base de cuadritos de caldo de pollo o carne, que quedaba súper si se le podía añadir un sofrito con ajo, cebolla, ají y tomate, los cuatro condimentos básicos de la cocina cubana. El comino, orégano, laurel, pimentón, con sus olores y sabores quedaron en la memoria de tías y abuelas. Era todo un festín si ese “arroz sin nada”, como también se le decía, se podía acompañar con unas “croquetas de averigua”, confeccionadas con harina de castilla a la cual se le daba un toque de ajo, cebolla o cebollinos.


Mi madre, de origen campesino, sustituyó los chicharrones de puerco, por “chicharroncitos” obtenidos del pellejo del pollo, tremendamente dañino por el alto contenido de colesterol, pero a ella “toda esa bobería que ahora hablan los médicos le entraba por un oido y le salia por el otro, “porque uno se va a morir cuando le toca y no porque coma esto o lo otro”, decía. Descubrió que con la grasa obtenida después de freír los pellejos de pollo, podía echarle “mantequita” al arroz y, sobre todo, freír huevos, porque eso de freírlos en agua -otro de los “inventos de período especial”- era tan antinatural como el café mezclado con chícharos.

[...]

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